El matafuego es el requisito que más gente da por sentado y el que más observaciones se lleva en las inspecciones. Está colgado en la pared, parece nuevo, y resulta que venció hace dos años. Acá va qué mirar en la etiqueta, cada cuánto se recarga según la norma, y cuántos equipos exige la ley según los metros de tu local.
Si querés saltear la cuenta, cargá la fecha en el verificador de vencimiento de matafuegos y te dice al instante si está vigente. Todo matafuego en condiciones tiene una tarjeta u oblea de control con, como mínimo, estos datos:
Si la etiqueta está borrada, ilegible o directamente no está, para la inspección es como si el matafuego no existiera. En ese caso hay que recargarlo y colocarle una oblea nueva. Aunque esté lleno y funcione perfecto.
Que la aguja esté en la zona verde indica que hay presión, no que la carga esté vigente. Son dos cosas distintas y el inspector pide la segunda. Es el error más común de todos.
Además de la recarga, el recipiente tiene su propio control. La norma IRAM 3517-2, que rige el mantenimiento y control de extintores en Argentina, establece que la prueba hidráulica se realiza como máximo cada 5 años en los equipos ABC, de dióxido de carbono y de gases para extinción.
Esa fecha se registra de dos formas: en una oblea que cumple con la norma, y grabada en el tubo con lápiz vibratorio junto a las iniciales PH. Si te ofrecen recargar un equipo con la prueba hidráulica vencida, están salteándose un paso que existe por seguridad: un recipiente fatigado bajo presión es peligroso.
Las mangueras de los extintores de CO₂ y ABC, además, se ensayan anualmente.
El mantenimiento profesional se hace anualmente, y también en estos casos:
Ese último punto explica por qué a veces un equipo que "estaba bien" vuelve recargado: al abrirlo aparece polvo compactado, una válvula gastada o un precinto vencido.
Acá no se improvisa: hay números concretos. El Decreto 351/79, que reglamenta la Ley 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo, establece en su Anexo VII que debe instalarse como mínimo un extintor cada 200 m² de superficie a proteger.
También fija un potencial mínimo equivalente a 1A y 5BC por planta, en lugares accesibles y prácticos.
El criterio de fondo es que desde cualquier punto se llegue rápido a un extintor. La norma marca una distancia máxima de recorrido de:
Ojo con esto: es distancia de recorrido, no en línea recta. Si para llegar hay que rodear una góndola, subir una escalera o abrir una puerta cerrada con llave, no cumple.
No todos los fuegos se apagan igual, y usar el equipo equivocado puede empeorar las cosas:
Tener los equipos correctos no alcanza si están mal ubicados. Lo que se observa en las inspecciones:
Los matafuegos son uno de los tres requisitos que van casi siempre juntos, con el certificado de desinsectación y la limpieza del tanque de agua. Conviene resolverlos en la misma gestión y con la misma fecha de vencimiento, así renovás todo de una vez al año.
Mirá la guía completa de habilitación municipal en Córdoba.
Un último consejo práctico: sacale una foto a la etiqueta de cada equipo el día que te los devuelven cargados y guardala. Cuando llegue la inspección vas a saber en diez segundos si estás en fecha, sin tener que bajar nada de la pared.
Fuentes consultadas
Las exigencias concretas dependen de la actividad, la superficie y la carga de fuego del lugar. Ante una habilitación, conviene relevar el local antes de comprar equipos.
Decinos cuántos equipos tenés y de qué tipo. Los retiramos, los recargamos y te los devolvemos documentados.
Escribinos por WhatsApp